MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE MANEJO PARA EL CULTIVO DEL CAMARÓN BLANCO Penaeus vannamei 3.4.7 Manejo de efluentes



MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS
DE MANEJO PARA EL CULTIVO DEL
CAMARÓN BLANCO Penaeus vannamei

3.4.7 Manejo de efluentes
Uno de los mayores impactos ambientales potenciales durante
la operación de una granja de camarón, es la descarga
del agua de un estanque con alta carga de nutrientes
que podría producir eutroficación del cuerpo de agua receptor.
La calidad de las aguas descargadas de los estanques
camaroneros, son reflejo de las prácticas de manejo
del alimento, fertilizantes y otros insumos utilizados durante
el cultivo.
Algunas de las técnicas de manejo más recientes incluyen
el reciclaje o recirculación de agua a través de un sistema de
estanques, el cual permite que el agua se depure y pueda
volver a ser usada; esta práctica permite reducir efluentes
de los estanques, disminuir la entrada de agua proveniente
del estero (riesgo de introducción de predadores, camarón
silvestre y posibles enfermedades), bajar el costo de combustibles
y evita la pérdida de la productividad natural de los estanques. Si es posible, sólo agregar agua para reponer
el nivel perdido por evaporación, infiltración o fugas.
El deterioro de la calidad de agua en los estanques de cultivo
de camarón, puede ser causado por la mala preparación
de los estanques y reservorios, excesivas densidades de
siembra, excesivas tasas de alimentación, uso desmedido
de fertilizantes o bombeo de agua de mala calidad, entre
otros factores. Mejorar las prácticas de manejo en estos aspectos
anteriores, tendrá un impacto positivo en la calidad
de agua de los estanques y ayudará a reducir las cargas de
contaminantes al estuario.
El protocolo de producción de la granja debe definir un patrón
efectivo de preparación de los estanques, incluyendo
los canales reservorios y las áreas de sedimentación (cuando
existan). Durante la producción, es necesario un plan
de monitoreo de los parámetros físicos, químicos y biológicos
del estanque, para mantener el control y tomar acciones
oportunas dirigidas a contar con rangos aceptables de
cada parámetro de calidad de agua tanto para la producción,
como en los efluentes que se vierten a los estuarios.
La decisión de realizar recambios de agua tiene que estar
supeditada a un análisis de la situación que se esté dando
en el estanque y sólo debe tomarse cuando no exista otra
solución al problema.
En caso de insumos dirigidos a mejorar y mantener la calidad
del agua, como para el cultivo, deben estar autorizados
y ser usados con actitud responsable, de acuerdo con la
necesidad técnicamente determinada y siguiendo las recomendaciones
de las fichas técnicas del fabricante. Estas
acciones beneficiaran el cultivo y los efluentes no presentarían
riesgos para el ambiente.
Como un gesto de responsabilidad de los productores durante
episodios patológicos, se debe evitar la descarga de
efluentes en el momento de su identificación, así como
inmediatamente después de una aplicación de insumos
destinados al control de dicho problema sanitario. De igual
manera, no se debe hacer recambio justo cuando se hacen
aplicaciones de productos tendientes a mejorar la calidad
del agua de los estanques. Con la implementación de un
manejo técnico basado en un protocolo definido, se tienen
muchas posibilidades de mantener cerrados los estanques
por mayor tiempo durante el ciclo de producción y disminuir
considerablemente los recambios de agua con la consecuente
disminución del volumen de efluentes. Así mismo,
disminuye el consumo de hidrocarburos para el bombeo de
los recambios y se reducen los impactos al ambiente.
Fuente: Cuéllar-Anjel, J., C. Lara, V. Morales, A. De Gracia y O. García Suárez. 2010. Manual de buenas prácticas de manejo para el cultivo del camarón blanco Penaeus vannamei. OIRSAOSPESCA, C.A. pp. 132.