CULTIVO DEL CAMARÓN BLANCO Penaeus vannamei Hidrología e hidrografía


MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE MANEJO PARA EL CULTIVO DEL CAMARÓN BLANCO Penaeus vannamei
Hidrología e hidrografía
El estudio hidrográfico e hidrológico en el sitio deberá revelar
las variaciones anuales de los caudales y mareas durante
las estaciones lluviosa y seca.
El diseño de estructuras y de canales de agua sin tomar en
cuenta las variaciones estacionales del clima e hidrología,
pueden resultar en errores costosos y en impactos ambientales
severos. Especialmente crítico es determinar las características
hidrológicas del área para que se asegure las
necesidades de la operación y se interfiera lo menos posible
con las corrientes naturales de agua.
Las variaciones estacionales deberán ser cuidadosamente
estudiadas y de acuerdo con los resultados de dicho estudio,
dimensionar las diferentes estructuras hidráulicas
internas y externas de la granja. El requerimiento anual de
agua para la granja, deberá determinarse dentro del proceso
de planeación y el mismo debe comprender tanto las
necesidades del proceso de producción, como las pérdidas
que pueden ocurrir en el sistema.
Cuando las granjas son construidas en áreas de inundación
temporal por pleamares, deben tomarse precauciones especiales
de ingeniería para evitar los efectos de las mareas
altas y de las tormentas (Figura 12). También es recomen
recomendable hasta donde sea posible, aislarse y controlar en los
canales de drenaje, la influencia de las mareas.
2.2.1.3 Características del suelo
Tomando en cuenta aspectos ambientales, de producción
e inocuidad, en el proceso de selección del sitio para la
ubicación de la granja, la característica que presente el suelo
es relevante para el éxito sostenible de la producción.
Los suelos potencialmente ácidos y con sulfatos deben ser
excluidos en la selección para la construcción de camaroneras.
Sin embargo, los suelos moderadamente ácidos pueden
ser tratados para mejorar su pH, mediante el proceso
de encalado con Carbonato de calcio.
Otra característica importante para la selección del sitio es
el contenido de materia orgánica del suelo. Cuando este es
orgánico, no deberá ser usado para la construcción de estanques,
por la dificultad del movimiento de tierra, compactación
y los consecuentes problemas que se presentaran en
el proceso productivo debido al pH ácido.
La textura del suelo deberá ser de composición apropiada
y se debe encontrar a una profundidad de por lo menos 50
cm por debajo del fondo del estanque. Debe tener un alto
contenido de arcilla y limo, para reducir la pérdida de agua
por infiltración y facilitar la compactación de los muros, reduciendo
la erosión (Figura 13a).
Los suelos arenosos pueden seleccionarse siempre y cuando
se utilice tecnología que impida la infiltración del agua
(“liners”) (Figura 13b). Si en el proceso de diseño y construcción
no se contemplan aspectos técnicos apropiados,
sería un error ubicar las granjas de camarones sobre suelos
arenosos o áreas con infiltración o descarga de agua salada.
Dentro de la característica del suelo, se debe contemplar
que el mismo no contenga contaminantes que pueden
afectar la producción y la inocuidad del producto final. Se
deben construir granjas en áreas que no han sido expuestas
previamente a actividades agroindustriales, así como
tampoco a desarrollos urbanos o que estén sujetas a la influencia
de drenajes agrícolas. De no ser así, dichos suelos
podrían tener acumulación de agroquímicos y contaminantes
ambientales tales como metales pesados y otros materiales
nocivos.
Las granjas de camarón cultivado no deben estar construidas
dentro de los bosques de manglar, humedales o cualquier
otro ecosistema frágil.
Fuente: Cuéllar-Anjel, J., C. Lara, V. Morales, A. De Gracia y O. García Suárez. 2010.
Manual de buenas prácticas de manejo para el cultivo del camarón blanco Penaeus vannamei. OIRSAOSPESCA,
C.A. pp. 132.