CULTIVO DEL CAMARÓN BLANCO Penaeus vannamei BPM para aireación



MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE MANEJO PARA EL CULTIVO DEL
CAMARÓN BLANCO Penaeus vannamei

BPM para aireación
Para una mejor difusión del oxígeno en el agua durante la aireación, es más eficiente tirar agua al aire (sistema de paletas), que aire al agua (sistema de inyectores)
El sistema de aireación debe estar diseñado para promover la circulación del agua y romper la estratificación
Se deben utilizar aireadores de alta eficiencia, para obtener una óptima oxigenación en el estanque con un mínimo consumo de energía
 El número y potencia de los aireadores en los estanques, deben ser proporcionales a la biomasa proyectada que se espera manejar durante el ciclo de cultivo
El uso de aireadores impulsados por motores de combustión, debe estar sometido a un buen mantenimiento de los motores y a la aplicación de medidas que eviten la contaminación del agua de los estanques con hidrocarburos
Una correcta disposición y localización de los aireadores en el estanque, es indispensable para evitar la erosión de los muros y el daño de los fondos
Cuando las condiciones de los estanques lo requieran, se deben utilizar sistemas de aireación para conseguir una condición aeróbica del fondo
El encendido de los aireadores no debe ser a causa de un bajón de OD, pues ya podría ser demasiado tarde; en su defecto, deben iniciar su funcionamiento de manera oportuna y preventiva, justamente para evitar la caída de las concentraciones de OD a niveles críticos
En cultivos intensivos, el uso de aireadores dependerá de los requerimientos metabólicos de las bacterias utilizadas y de las necesidades físico-químicas de los
camarones
Recambio de agua de los estanques
Es recomendable minimizar el recambio de agua sin afectar la producción de camarones y, manteniendo niveles aceptables de los parámetros físico-químicos que se manejan
durante el cultivo. Se debe hacer recambio de agua sólo cuando se verifique que va a ser beneficioso para la producción,
pues podría suceder que las condiciones del agua de la toma sean inferiores a las de la granja. Se recomienda hacer sólo recambios de agua cuando las variables físicoquímicas
de las aguas de los estanques se encuentren por debajo de los niveles mínimos aceptables.
La reducción en el volumen del recambio de agua en un estanque, ayudará a reducir costos en combustible, mantenimiento de los equipos de bombeo y cantidad de nutrientes en los efluentes.
Algunas de las nuevas prácticas de manejo comprenden el reciclaje del agua a través de un sistema de estanques que permiten que el agua sea depurada y re-usada. A parte de
reducir las cargas en los efluentes, esta práctica es ventajosa en tanto que reduce las entradas desde un ecosistema externo, ayuda a bajar el riesgo de entrada de depredadores, la diseminación de enfermedades desde otras granjas o del camarón silvestre y la pérdida de productividad natural en el interior del ecosistema de la granja.
Debe ser evitado el uso innecesario del agua dulce como alternativa para bajar la salinidad en los estanques, pues se ha convertido en un recurso escaso para uso doméstico en muchas partes del mundo. Durante el verano, se debe reponer el agua perdida por evaporación, para evitar que suba demasiado la salinidad y que descienda drásticamente el nivel de operación de los estanques. En casos extremos en los que se presente alta salinidad, será necesario hacer recambio del agua de fondo, disminuyendo
los niveles del estanque y recuperándolos nuevamente con agua nueva del reservorio. Esto, siempre y cuando las condiciones de salinidad de los estuarios sean menores (Figura 9). Si algún estanque de la granja presenta problemas de enfermedades, éste deberá ser manejado con cero recambios agregando agua sólo para reponer niveles perdidos por evaporación.
Durante períodos de condiciones climáticas adversas (excesos de lluvias o sequías prolongadas), es importante medir los parámetros físico–químicos de las fuentes de agua de la granja antes de introducir agua en los estanques (llenado, recambio o reposición), ya que los mismos pueden estar alterados y ser negativos para los camarones durante la siembra y/o el cultivo. En estos casos, habría que evitar o
reducir los bombeos hacia el reservorio o el llenado de los estanques cuando sea necesario (Figura 47).
Fuente: Cuéllar-Anjel, J., C. Lara, V. Morales, A. De Gracia y O. García Suárez. 2010. Manual de buenas prácticas de manejo para el cultivo del camarón blanco Penaeus vannamei. OIRSAOSPESCA, C.A. pp. 132.