Reducir la brecha tecnológica y las desigualdades de género Respuestas y alianzas de la OIT


Competencias y emprendimiento:
Reducir la brecha tecnológica y las desigualdades de género
Respuestas y alianzas de la OIT
Las políticas de desarrollo de competencias constituyen un elemento fundamental del Programa Global de Empleo, el marco de políticas de la OIT para el objetivo de promoción del empleo del Programa de Trabajo Decente. La Recomendación sobre el desarrollo de los recursos humanos de 2004 (núm. 195) también provee una orientación invalorable para la elaboración de políticas de competencias y empleo eficaces,
que ayuden a gobiernos, empleadores y trabajadores a poner en práctica políticas y programas de educación, de formación y de aprendizaje permanente para el siglo XXI, incluido el uso de tecnologías nuevas de la información y las comunicaciones en el aprendizaje y la formación.
En la Conferencia Internacional del Trabajo de 2008, los mandantes tripartitos de
la OIT aprobaron las conclusiones que se centraron claramente en el desafío que
constituye el desarrollo de competencias. Las conclusiones buscan crear un círculo
virtuoso en el que, al mejorar la calidad y el acceso a la educación y formación de
mujeres y hombres, se potencia la innovación, la inversión, el cambio tecnológico,
el desarrollo empresarial, la diversificación económica y la competitividad. Es
necesario que las economías aceleren la creación de más puestos de trabajo, pero
también de puestos de trabajo mejores, con lo que mejorará la cohesión social.
Dentro del contexto más general de las políticas, los Programas de Trabajo
Decente por Países ofrecen un vehículo importante para que los diversos países
integren el desarrollo de competencias a los marcos de desarrollo nacional más
abarcadores. En numerosos Programas de Trabajo Decente por Países, el desarrollo
de competencias, la productividad y el empleo constituyen las prioridades para
mejorar la competitividad, la empleabilidad de mujeres y hombres jóvenes, y las
oportunidades de trabajo decente para grupos desfavorecidos.
El Departamento de Conocimientos Teóricos y Prácticos y Empleabilidad de la OIT apoya a los gobiernos y a los interlocutores del área social en cuanto al desarrollo de competencias que permitirá mejorar la empleabilidad de mujeres y hombres, así como también la sostenibilidad de las empresas y fomentar el crecimiento inclusivo. La educación y la formación revisten una importancia crucial para mejorar y sostener
la productividad de los trabajadores y las oportunidades de obtención de ingresos en el trabajo. Esto sirve para promover su movilidad en el mercado de trabajo, y ofrece mayores opciones de carreras profesionales.
El proyecto de Capacitación para el Empoderamiento Económico (Training for Rural Economic Empowerment, o TREE) de la OIT en Pakistán y Filipinas concibió una metodología alternativa para la generación de ingresos por parte de los grupos más marginal izados, entre ellos, los pobres de las zonas rurales (específicamente las mujeres), los jóvenes privados del derecho de voto, y las personas con discapacidades.
En Pakistán, el 56% de los participantes fueron mujeres, una cifra sorprendente en ese país dadas las limitaciones sociales, culturales y de movilidad. El proyecto también planteó nuevas formas de alentar a las mujeres a tomar parte en programas de formación. La formación brindó a las mujeres los conocimientos necesarios para generar ingresos en áreas tales como sastrería, reparación de electrodomésticos, soldaduras, mecánica automotriz, electricidad en construcciones, electrónica y plomería.
Fuente: OIT Organización Internacional del Trabajo